El miedo es uno de los principales factores que obstaculizan el éxito de una persona. Hay un dicho muy bonito que dice: «El miedo no sirve de nada». Si algo tiene que pasar, pasará; tener miedo no impedirá que ocurra. Al contrario, atraemos nuestros miedos hacia nosotros mismos, como un imán… Lo que sembramos, lo que le damos a nuestro cerebro, eso es lo que cosechamos. Nuestro cerebro, debido a nuestros miedos, piensa como si quisiéramos que sucedieran cosas negativas y convierte los escenarios que deseamos en realidad. Aunque sea sin querer, acabamos orientando a nuestro cerebro de forma negativa con esas imágenes, esos escenarios y esas pequeñas escenas que le mostramos. Y nuestro cerebro piensa así: «Mi amo quiere que sea así, que haga esto. ¡Pues así seremos, y punto!». Y después atrae esos escenarios y nos lleva a ese entorno.
La gente suele perder el sentido de la vida cuando sufre un fracaso. La vida laboral, los parámetros económicos, la carrera profesional, la educación o las relaciones sentimentales son aspectos en los que la persona teme fracasar. Sin embargo, el fracaso no es el fin del mundo. Al contrario, las personas más exitosas del mundo son aquellas que han fracasado y cometido errores en numerosas ocasiones. ¡Fracasa, vuelve a intentarlo, fracasa, vuelve a intentarlo! Esta cadena se rompe en algún momento y surge el éxito. El fracaso es el presagio del éxito cuando se alcanza la motivación suficiente.
El fracaso no debe minar la fe de una persona ni hacer que se desanime ante la vida. Al contrario, las experiencias adquiridas deben hacer que la persona se sienta más ambiciosa y motivada. Edison es la tercera persona del mundo con más patentes (1.903). Edison realizó 10.000 experimentos fallidos para conseguir producir caucho a partir de una haba. «Nunca me equivoqué, solo descubrí 10.000 formas que no funcionaban», afirmó, y así logró producir caucho sintético.
El miedo al fracaso es un veneno muy peligroso que frena nuestro desarrollo y limita nuestra creatividad. Enfréntate a tu miedo al fracaso: no hay miedo que no puedas superar con el poder de tu conciencia. Si sabes lo que quieres, si te centras cada día en mejorar para acercarte a tu ideal y si utilizas tu mente de forma eficaz, podrás sacar a relucir el genio que llevas dentro.
He aquí un ejemplo llamativo: unos científicos estadounidenses se reunieron y llevaron a cabo una investigación. Se preguntaron: «¿Podemos construir un ordenador que haga lo mismo que el cerebro humano?», trabajaron en ello, se devanaron los sesos durante días y llegaron a la conclusión de que «sí». Pero se encontraron con dos problemas: en primer lugar, ese ordenador tendría que ser enorme. Se necesitaría una superficie tan grande como el territorio de Inglaterra… En segundo lugar: se necesitaría una cantidad de energía eléctrica diez veces superior a la que consume la ciudad de Nueva York para que ese ordenador pudiera funcionar. ¿Te lo imaginas? Toda esa potencia está dentro de tu cabeza, la llevas dentro de ti. Pero, como no sabes cómo utilizarla, no le permites que dirija tu vida, que te ayude a vivir la vida de tus sueños ni que te eche una mano. En resumen, no sabes utilizar esta cosa tan increíble. Tienes un Ferrari, pero no tienes carné de conducir o vas a una velocidad muy lenta… Es una situación muy triste. Tienes un Ferrari. ¡Date cuenta!
